No sólo de censos vive la fe

cristianosEl medio de prensa latinoamericano “Gaudium Press”, en su edición digital del sábado 06 de abril, advierte sobre el llamado que hace la Conferencia Episcopal Chilena a una “sincera introspección”, luego de conocidos los resultados del último censo nacional, según el cual el número de católicos habría descendido en un 2,59 por ciento respecto de la medición del año 2002. Actualmente el 67,37% de la población nacional se declara católico. Semejante alerta leemos en La Tercera online, con la salvedad de que en este medio se comenta que la baja actual es menor a la observada el año 2002, cuando descendimos 6,8 puntos porcentuales respecto del censo anterior, el de 1992. Considerando esto último, podríamos sacar cuentas alegres, pues si bien es cierto ha habido un descenso en el número de católicos, éste no ha sido tan significativo como el anterior. A partir de estos datos, ¿es posible pensar en un leve repunte de la fe católica en el país? ¿Podemos concluir que, luego de las dolorosas situaciones de escándalo vividas al interior de la Iglesia en Chile y el mundo, estamos iniciando el camino de retorno al redil, la vuelta a una fe incluso más madura y anclada en hondas convicciones?

Sin lugar a dudas, nos gustaría responder afirmativamente a las interrogantes anteriores, pero nos topamos con un argumento de lógica matemática imposible de desconocer: las estadísticas no ofrecen más que datos, y los datos no entregan otro tipo de información que no sea estadística. Esto significa que cualquier manejo de las cifras para respaldar conclusiones a favor o en contra de la fe católica, que excedan el campo de la estadística, será siempre una lectura subjetiva e ideológica. No se puede concluir, por ejemplo, que la fe católica en Chile esté mejorando porque el actual descenso estadístico es menor que en el período anterior. Por la misma razón, tampoco es posible deducir -lisa y llanamente- que la autoridad moral de la Iglesia va a la baja. Reitero: en sentido estricto los datos no permiten extraer conclusiones que no sean las de orden estadístico. ¿Significa esto que, como creyentes católicos, no deberíamos darle mayor importancia a las mediciones del censo? En parte sí, y en parte no.

En el mundo empresarial es común oír hablar de cantidad y calidad, conceptos que no necesariamente van de la mano. Una industria bien podría concentrarse en la cantidad de productos que ponga en el mercado, sacrificando la calidad de los mismos. Es lo que encontramos, sin ir más lejos, en esas tiendas “Todo a mil”. No cabe esperar que un artículo de éstos tenga una duración superior al año, por lo general son desechables. Otra empresa, en cambio, puede apostar por la calidad de sus artículos, sin que importe mucho la cantidad. En tal caso, las empresas se concentran en la elaboración de costosos y exclusivos productos. Es lo que con frecuencia descubrimos presente en el mundo de la moda, industria automotriz, tecnología o turismo. Por último, las hay quienes optan por un punto medio entre cantidad y calidad. El mercado da para todos los gustos y bolsillos, y según sea el juego de oferta y demanda podemos confrontar cantidad versus calidad. ¿Es posible este mismo juego en el plano de la fe? En otras palabras: ¿podemos estar preocupados de la cantidad de católicos sin ocuparnos de la calidad con que se vive esa fe? Avancemos un poco más en las preguntas: ¿qué importa más en el mundo de la fe, cantidad o calidad? ¿Es posible hablar de cantidad y calidad como si la fe católica fuese un bien de consumo cualquiera en el mercado de las cosas espirituales? Ciertamente es posible, y de hecho algunos miembros de nuestra Iglesia así lo piensan y afirman. A Dios gracias, el Papa Francisco nos ha recordado algo que es clave para interpretar y entender la discusión en torno al porcentaje de católicos en el último censo: “la Iglesia no es una ONG espiritual”, ha dicho el Papa. Esto significa que la fe católica no se mide bajo los mismos criterios de cantidad-calidad con que se miden las metas y productividad de una empresa; y si lo hacemos nos convertimos precisamente en aquello que advertía el Romano Pontífice: una empresa espiritual, perfectamente organizada y administrada, pero sin amor, sin Dios. Por eso, las cifras del censo nos importan en cuanto datos que nos llaman a pensar la fe, pero en el contexto del testimonio y santidad, y no en el plano de las estadísticas. Y una vez más, la memoria viva de la Iglesia nos ofrece la clave de acceso a dicha reflexión.

En el año 200 de nuestra era, Tertuliano, fervoroso e inteligente pensador, nos legó una de las más hermosas conclusiones de ese tiempo de martirios y persecuciones: “La sangre de los mártires, semilla de nuevos cristianos”. Ningún censo, ni los anteriores ni los que vendrán, debería hacernos perder de vista la profundidad y belleza de aquella verdad. A partir de ella concluimos que la calidad con que vivimos nuestra fe, entendiendo calidad como perseverancia cotidiana en el amor a Dios expresado en el servicio a los hombres, repercute muy probablemente en la cantidad de creyentes, toda vez que el testimonio fiel se convierte en persuasivo llamado que, gracias a la acción del Espíritu, llega al corazón de las personas. Pero en ningún caso podríamos concluir que el incremento en la cantidad de fieles es siempre un buen signo de fe, pues para Tertuliano no es la suma de muchos la que engendra nuevos mártires, sino que es el testimonio de éstos lo que repercute en la conversión de las masas.

Conviene de vez en cuando mirar las estadísticas, como datos y referencias que invitan a pensar, pero sin jamás olvidar que la fe no vive de censos, sino de fidelidad a Dios y servicio a los hermanos.

Anuncios


Categorías:ACTUALIDAD, RELIGIÓN

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: